Estudiante hidalguense realizará estancia académica en la NASA

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Emocionada y con la voz entrecortada, Mitzi Cruz Quijano, estudiante de octavo semestre de ingeniería en geología ambiental de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), se dijo feliz y orgullosa de realizar una estancia académica de dos meses en la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.

La estudiante oriunda del municipio de Tezontepec de Aldama será la única mexicana que participará en el programa de Prácticas Profesionales en las instalaciones del Lunar and Planetary Institute (LPI) del 4 al 10 de agosto en Houston, Texas.

Después de haber realizado una estancia académica de una semana en el Johnson Space Center de la NASA en octubre pasado, la estudiante se enteró de una nueva convocatoria académica este año, y de los 150 alumnos de la UAEH que participaron, solo ella fue seleccionada.

El programa de la NASA solo dispuso 12 lugares para dicha estancia académica y aunque participaron más de mil estudiantes de China, ninguno fue seleccionado, mientras que Mitzi Cruz fue la única mexicana que participará, por lo que se dijo motivada y emocionada de representar al país.

En diciembre pasado, Mitzi Cruz se inscribió a la convocatoria y fue hasta el 23 de marzo cuando recibió un correo electrónico de los organizadores notificándole que fue aceptada en el programa, por lo que, dijo, lloró de la emoción y abrazó a su familia y pareja.

La estudiante relató que les pidieron una solicitud en línea, un curriculum vitae, tres cartas de recomendación de investigadores, un resumen de su vida, en el cual enfatizó lo que estaría dispuesta a hacer por su país, por lo que dijo que buscará aplicar su conocimiento en ciencias planetarias en México.

Durante los dos meses en los que Mitzi realizará su estancia, colaborará con un investigador del Centro Planetario de la NASA en un proyecto sobre la localización y degradación del estado del caos en la luna de Júpiter, en el cual realizará análisis de mapas satelitales utilizando sistemas de información geográfica.

Mitzi Cruz trabajará con los investigadores Jonathan Key y la directora del Centro Lunar y Planetario, Louise Prockter, experta en tectónica en lunas diferentes, por lo que en ese periodo cumplirá con horas de trabajo y será una labor de tiempo completo.

La estudiante recibirá una beca de tres mil 500 dólares mensuales, pero con dicha cantidad es insuficiente para satisfacer sus necesidades básicas, por lo que compró con sus ahorros el boleto de avión, aunque al final de la estancia la NASA le devolverá el dinero que invirtió, mientras que la UAEH, así como las autoridades municipales, la apoyó en los trámites de la visa.

Asimismo, Mitzi Cruz recibió cursos avanzados de inglés por parte de la universidad, mientras que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) la auxilió con asesorías sobre sistemas de información geográfica.

Apoyada por su familia y pareja sentimental, la futura vulcanóloga aseguró que sus padres han sido un ejemplo a seguir para ella, quienes le han demostrado que todo lo puede lograr y por ello no ha renunciado a sus sueños.

Después de realizar la estancia académica, Mitzi Cruz desea titularse de la licenciatura y posteriormente realizar una maestría y un doctorado para convertirse en investigadora y aunque le gustaría trabajar en la NASA, reconoció que estaría orgullosa de laborar en la institución.

Además, quiere abrir una nueva puerta para que más estudiantes mexicanos participen en este tipo de estancias en algunas de las instituciones más prestigiadas del mundo y demostrar a los jóvenes que cualquiera puede lograr sus sueños profesionales y académicos.

Fuente: Conacyt

Mexicano gana el premio a la imagen astronómica más bella

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Joel Sánchez Bermúdez, investigador mexicano del Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés), ganó junto con su equipo, conformado por los españoles Antxón Alberdi y Rainer Schödel, el premio a la reconstrucción de una imagen astronómica más bella y precisa, dicho galardón fue otorgado en el Congreso de la Society of Photo-Optical Instrumentation Engineers (SPIE).

El Interferometric Imaging Beauty Contest es un concurso que tiene el objetivo de poner a prueba el software y las capacidades metodológicas para la reconstrucción de imágenes interferométricas en el espectro infrarrojo. La reconstrucción de este tipo de imágenes es fundamental en la astronomía moderna para entender los fenómenos que ocurren todos los días en el universo.

La dinámica del concurso consiste en que los equipos expertos y participantes de todo el mundo reciben una serie de datos obtenidos a partir de simulaciones que hacen los organizadores según parámetros de los instrumentos y telescopios. A partir de ahí, los equipos procesan los datos interferométricos y crean una imagen; la más bella y precisa según los datos es elegida como la ganadora.

La imagen ganadora recrea una estrella central con un disco de polvo elongado y un brillo asimétrico, con un planeta en formación. Este tipo de estrellas jóvenes es común en el universo y se piensa que nuestro Sol y sistema solar tuvo un proceso de formación similar.

“Este concurso sirve como referencia para establecer los límites y alcances de la tecnología que existe en el campo de la interferometría infrarroja”, aclaró Joel Sánchez Bermúdez en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

Imagen obtenida por el astrónomo Joel Sánchez Bermúdez y ganadora de la octava edición del concurso Interferometric Imaging Contest. En la imagen (en falso color) se aprecia la estrella central con un disco de polvo elongado y con un brillo asimétrico, en el cual se encuentra un planeta en formación. Este tipo de estrellas jóvenes son comunes en el universo y se piensa que nuestro Sol y sistema solar tuvo un proceso de formación similar.Además de la imagen, se tienen que entregar los parámetros físicos del objeto observado, por lo que se necesitó a expertos de las universidades de Cambridge, Lyon y Leuven. Los resultados fueron presentados durante el Congreso de la SPIE el 14 de junio en Austin, Texas.

El concurso se lleva a cabo de forma bienal desde hace 16 años, en ediciones anteriores los equipos e investigadores han reconstruido a partir de datos interferométricos imágenes de estrellas, cúmulos de estrellas, discos alrededor de estrellas y planetas.

La interferometría astronómica es una técnica observacional que ha permitido a los astrónomos observar con el mayor detalle posible las estrellas y galaxias. Esta técnica permite combinar dos o más telescopios al mismo tiempo para observar un objeto astronómico. La resolución alcanzada es proporcional a la separación entre los distintos telescopios combinados.

“Para un interferómetro como el Very Large Telescope Interferometer, localizado en el desierto de Atacama en Chile, el nivel de detalle alcanzado equivale a ver una moneda de cinco pesos en la superficie de la Luna”, explicó Sánchez Bermúdez.

Esta es la segunda ocasión en que Joel Sánchez Bermúdez resulta ganador de este concurso, por lo que se ha colocado como uno de los astrónomos reconstructores más reconocidos a nivel mundial por la calidad y precisión de su trabajo. La primera vez fue en 2014 y aún era estudiante de doctorado.

 Imagen obtenida por el astrónomo Joel Sánchez Bermúdez y ganadora de la octava edición del concurso Interferometric Imaging Contest. En la imagen (en falso color) se aprecia la estrella central con un disco de polvo elongado y con un brillo asimétrico, en el cual se encuentra un planeta en formación. Este tipo de estrellas jóvenes son comunes en el universo y se piensa que nuestro Sol y sistema solar tuvo un proceso de formación similar.

Imagen obtenida por el astrónomo Joel Sánchez Bermúdez y ganadora de la octava edición del concurso Interferometric Imaging Contest. En la imagen (en falso color) se aprecia la estrella central con un disco de polvo elongado y con un brillo asimétrico, en el cual se encuentra un planeta en formación. Este tipo de estrellas jóvenes son comunes en el universo y se piensa que nuestro Sol y sistema solar tuvo un proceso de formación similar.

En esta edición del concurso, los especialistas a nivel internacional tuvieron que reconstruir a partir de datos interferométricos una estrella en formación con un disco de polvo y un planeta. Este es un fenómeno similar a como piensan los astrónomos ­que se formó el sistema solar. Los datos con que trabajaron los concursantes fueron obtenidos de dos de los interferómetros más importantes del mundo, el Center for High Angular Resolution Astronomy(CHARA) en Estados Unidos y el Very Large Telescope Interferometer en Chile.

La línea de investigación del doctor Joel Sánchez Bermúdez gira alrededor del análisis de datos interferométricos para el estudio de estrellas de altas masas, que son las estrellas que producen prácticamente todos los ingredientes de los que está hecho el universo, por lo que adquieren una relevancia particular para estudiar todos los fenómenos astronómicos.

“El estudio de este tipo de estrellas con interferometría es importante para entender la evolución de las mismas y su efecto en la evolución química de las galaxias”, concluyó.

Fuente: Conacyt

Agujeros negros con sabor a México

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Durante su participación en el High-grade Global Education Program for Sciences (HiGEPS), de la Universidad de Saitama, Japón, el astrofísico Eduardo de la Fuente Acosta, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, cautivó a jóvenes de secundaria y preparatoria con una singular presentación sobre agujeros negros en la que los dulces típicos de México fueron los protagonistas.

El HiGEPS es un curso para 50 estudiantes selectos de Japón, todos sobredotados, para que aprendan de diversos temas de ciencia, así como de la importancia de la internacionalización de los investigadores y de otras culturas.

Cuando los organizadores invitaron a De la Fuente Acosta, él sabía que era un reto porque la charla sería con jóvenes muy críticos que le harían preguntas como ¿qué son los agujeros negros?, si son negros y no se ven, ¿entonces cómo se estudian?, entre otras cosas, pero el principal desafío consistía en no usar tecnicismos.

“¿Cómo les explicas? Uno debe garantizar que se lleven conocimiento, pero no puedes ser técnico ni tampoco puedes insultar su inteligencia porque te pueden 'agarrar de bajada'. Así que le tuve que dedicar tiempo en pensar cómo explicarles un agujero negro”.

De la Fuente Acosta no encontraba los ejemplos o analogías precisos. Después de mucho pensar, se le ocurrió utilizar los dulces mexicanos como estrategia para atraer la atención de los jóvenes y difundir al mismo tiempo la cultura mexicana.

Así que antes de viajar a Japón compró en un mercado una buena cantidad de obleas de cajeta, popotitos flexibles de dulces, bolitas rojas con chile, ollitas de tamarindo y bombones.

Ante más de 50 niños sobredotados, Eduardo de la Fuente Acosta explica con dulces mexicanos qué son los agujeros negros. El día del evento, De la Fuente Acosta estaba nervioso e impaciente, aunque no era la primera vez que impartiría una plática de divulgación, sí sería la primera donde utilizaría dulces mexicanos como herramienta para describir un agujero negro y no sabía cómo reaccionarían los jóvenes ni sus colegas.

“Es una cultura distinta, uno se puede reír de un chiste, pero quizás a los jóvenes japoneses no les cause gracia, claro que esa es la belleza de las distintas culturas y hay que saber manejarlas”.

Así que el día de la charla repartió un kit de dulces a cada uno de los asistentes con palillos chinos; les mostró el agujero negro “Gargantúa” de la película Interstellar, y después con una diapositiva con todos los componentes de un agujero negro, les explicó que el objeto astronómico es un punto en el espacio llamado singularidad, con una fuerza de gravedad tan alta que ni la luz puede escapar.

Esta singularidad está rodeada por una zona con un cierto tamaño, radio y horizonte de eventos, dentro del cual no se sabe qué pasa, pero fuera de él la materia no cae de manera directa a la singularidad, sino a través de un disco que rota y emite chorros de plasma (los jets).

“Les expliqué luego el ‘Gargantúa’ paso a paso, enfatizando que la gravedad también dobla la luz; también les platiqué el lente gravitacional. Luego les dije: 'Imaginen toda la Tierra metida en la bolita de dulce rojo que les di, esta bolita representa la singularidad. Ahora imagínense y apliquen lo que les expliqué y construyan su agujero negro, lo tienen todo”.

Los chicos debían poner la singularidad, el horizonte de eventos, el disco y sus propiedades, la desviación de la luz y los palillos chinos como jets. La plática terminó mostrando cómo los científicos infieren la presencia de los agujeros negros, de cómo usan la modelación y la simulación para entenderlos.

Respecto a la respuesta de los jóvenes, De la Fuente Acosta señaló que les gustó, se mostraban muy participativos. En tanto que a sus colegas les pareció interesante y una explicación correcta.

El reto de hacer una dulce divulgación científica

Para el físico, también miembro de la planta académica del doctorado en tecnologías de la información de la UdeG, el principal reto de hacer divulgación es saber cómo dejar clara la idea que se quiere transmitir a la audiencia.

Eduardo de la Fuente Acosta explica con dulces mexicanos qué son los agujeros negros.“Aquí los estudiantes hicieron sus propios agujeros negros y entre ellos se explicaban. Yo les daba los tips y los guiaba. Cada dulce era una componente del agujero negro, pero ellos debían entender y armarlos”.

Pero para que esto sea posible es necesario que el ponente tenga un profundo entendimiento del tema. No es copiar una plática y reproducirla una y otra vez, se debe preparar especialmente para cada público.

En opinión del especialista, en astrofísica utilizar dulces como herramienta de divulgación no significa bajarle el nivel a la ciencia, pero no en el sentido del rigor, sino en el aspecto de hacerla más asequible a todo el público.

No me considero un divulgador profesional, pero tengo escuela y tradición. Hacer difusión siempre me cuesta trabajo porque considero que la mejor forma de dar una charla es mostrarlo de una manera fácil, sencilla y que tenga un impacto en la vida cotidiana; no obstante, hacer esto es lo más difícil”.

En tono de broma expresó que espera que algún día uno de los jóvenes que estuvieron en esta charla explique qué es un agujero negro pero con dulces japoneses, porque eso significaría que entendió bien el mensaje de divulgación del científico mexicano. 

Para De la Fuente Acosta, otra de las cualidades de la buena divulgación es despertar curiosidad e inquietud en los asistentes por conocer más y eso solo se logra si pudiste cautivarlos.

“También debes dejar ‘picada’ y motivada a la audiencia, hacer que saliendo de tu plática busquen más información, que quieran saber más. Eso también es un reto y es parte de la divulgación”, finalizó De la Fuente Acosta.

Fuente: Conacyt

 

Estudiantes construyen detector de partículas de bajo costo

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Con mucha creatividad y un incipiente pero sólido talento científico, siete jóvenes estudiantes de preparatoria diseñaron y construyeron un detector de partículas de bajo costo que, en pruebas efectuadas en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), alcanzó una eficiencia de 95 por ciento y una excelente precisión.

Esta exitosa historia comenzó en julio de 2014, cuando un profesor de física de primer año de preparatoria recomendó a los jóvenes estudiantes de su grupo que fueran más allá de las aulas, que buscaran alguna actividad que les permitiera expresar su creatividad y saciar su curiosidad. 

De ese grupo surgiría un equipo integrado por Alejandro Sánchez, Arlette Melo, Nelly Solano, Roberto Monárrez, Luis Díaz, Viridiana González, Brandon Patiño y Enrique Sánchez, todos estudiantes en ese entonces de la Escuela Nacional Preparatoria plantel 5 José Vasconcelos, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En el verano de 2014, el grupo de jóvenes buscó durante varias semanas convocatorias de concursos científicos, hasta que encontraron la Beamline for Schools, que cada año organiza el CERN.

Mediante una búsqueda en Internet, encontraron que Antonio Ortiz Velásquez, profesor investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM, colaboraba en el CERN y pensaron que quizás él les podría ayudar.

Fueron a visitarlo a su oficina y el doctor en física se emocionó con la iniciativa de los chicos y decidió ayudarlos. Fue así como este grupo de jóvenes comenzó a trabajar en un detector de partículas.

Trabajaron durante varios fines de semana y durante sus vacaciones para poder participar en ese concurso. A pesar del esfuerzo no ganaron, lo cual los desanimó; sin embargo, el doctor Ortiz Velásquez los motivó a seguir en el proyecto.

De México para Europa

Los jóvenes siguieron adelante en el diseño del detector de partículas y después de un año han logrado desarrollar uno, el cual está inspirado en el detector Time Of Flight (TOF), que se encuentra en el experimento A Large Ion Collider Experiment (ALICE) del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés).

Este detector está conformado por cinco finas capas de vidrio, cada vidrio tiene 240 micras de espesor, esto es equivalente a aproximadamente tres cabellos humanos juntos, detalló Antonio Ortiz Velásquez.

Dichos vidrios, que entre ellos tienen una separación de apenas 240 micras, están cubiertos por una película conductora ultradelgada, a la que se le aplica una corriente de 15 mil voltios. 

Las placas se colocan dentro de una cavidad rellena de una mezcla de gases, misma que se ioniza cuando una partícula cargada veloz atraviesa el volumen. Los electrones liberados son arrastrados por acción del campo eléctrico intenso que provee el voltaje aplicado. Los electrones entonces son colectados en circuitos impresos y su señal es analizada.

Precisión científica

Este detector desarrollado por los jóvenes puede medir con gran precisión el tiempo de vuelo de una partícula, es decir, el tiempo que le toma a una partícula moverse de un lado a otro, lo cual es importante para conocer su masa y así descubrir qué partícula es.

Es relevante saber cuáles partículas se producen en las colisiones de iones pesados del Gran Colisionador de Hadrones para estudiar el origen del universo, ya que se sabe que unas millonésimas de segundo después del Big Bang se formó la denominada sopa de quarks y gluones (QGP, por sus siglas en inglés), misma que se produce de forma controlada en las colisiones del LHC. El QGP es una mezcla de partículas fundamentales que aportaron los “ingredientes” primordiales para que se generara toda la materia de la que estamos hechos y de todo lo que nos rodea.

Los científicos se han propuesto determinar las cualidades de esta sopa primordial para entender mejor qué ocurrió después de la Gran Explosión, por ello es importante este tipo de detectores.

Este dispositivo ya fue probado en las instalaciones del CERN y tiene una eficiencia de 95 por ciento y excelente precisión para medir tiempo de vuelo. Por ahora este dispositivo se utiliza como herramienta para que las nuevas generaciones de físicos aprendan a desarrollar esta tecnología, explicó Ortiz Velásquez.

“Lo que me interesa es que los jóvenes conozcan y aprendan a desarrollar este tipo de tecnología, pues dado su bajo costo es usada por los experimentos actuales y se estudian innovaciones para los experimentos que están en preparación”.

El camino hacia la ciencia

Con este trabajo este grupo de jóvenes determinó que su vocación es la ciencia, orientada a la investigación y el desarrollo.

Actualmente los jóvenes ya están en la universidad, cuatro estudian física y dos ingeniería, todos en Ciudad Universitaria en la UNAM y todos están seguros que su futuro está en la ciencia.

Alejandro Sánchez expresó que antes de que empezara a trabajar en ese proyecto, le llamaba la atención ser científico pero no creía que podía serlo.

“Yo me imaginaba que era una labor de mucha dedicación y sí lo es, pero si uno en realidad se lo propone y haces lo que te gusta, lo puedes lograr”.

En este mismo sentido, Luis Díaz señaló que este proyecto le cambió la vida.

“Ya me interesaban la física y las matemáticas, pero no pensaba que podía ser científico. Actualmente estoy muy contento y con objetivos claros de lo que quiero ser y hacer en el futuro”.

Arlette Melo también estaba interesada en la física, pero tenía reservas para estudiar una carrera en la que tienen mayor presencia los hombres, pero después de participar en este proyecto se dio cuenta que la ciencia y la física no se contraponen con el género.

“Tenía miedo de que no fuera tomada en cuenta por el hecho de ser mujer, pero vi que aquí en el ICN hay varias mujeres científicas muy reconocidas y respetadas. Ahora me doy cuenta que la labor científica y ser mujer no se contraponen”.

Ahora este grupo de jóvenes continuará con sus estudios y con su trabajo en el desarrollo y mejoras del detector, así como en la búsqueda de aplicaciones de estos en otras áreas, como en la medicina.

Fuente: Conacyt

CALIFA: los orígenes del universo

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El proyecto Calar Alto Legacy Integral Field spectroscopy Area Survey (CALIFA), dirigido por el investigador Sebastián Sánchez Sánchez, del Instituto de Astronomía (IA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), busca por primera vez conocer y cuantificar con exactitud las galaxias del universo a través de modelos estadísticos representativos.

Los más recientes resultados de este proyecto astronómico global fueron publicados en la revista Nature Astronomy y cuantificaron el movimiento de las estrellas según el tipo de galaxia.

Las observaciones se realizan en el Centro Astronómico Hispano-Alemán (CAHA) en Calar Alto, España, y han participado más de 80 especialistas de 17 países y 23 centros de investigación.

Este proyecto fue propuesto por primera ocasión en 2008 y comenzó en 2010 con un muestreo suficientemente amplio con el objetivo de ser representativo para más de 20 mil galaxias alojadas en el universo cercano, dijo Sebastián Sánchez.

“Tuvimos que buscar un número para que pudiera ser observable con ciertas consideraciones y a la vez que pudiera ser representativo del total”, explicó el investigador de la UNAM en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

Las galaxias observadas se sitúan a una distancia de 326 millones de años luz y fueron seleccionadas debido a sus características representativas de la población total, de acuerdo con la metodología científica de una encuesta.

Comparado con el tamaño del universo conocido, las galaxias seleccionadas son muy cercanas, lo que favorece su investigación con mayor precisión y detalle.

Nuevas tecnologías

Según el científico, en 2010 se presentaron varias condiciones que dieron pie para poder realizar la investigación, una fue el desarrollo tecnológico que les permitió tener un tipo de instrumentación que era novedoso y que solo se había utilizado para la observación de objetos concretos. Otra área de oportunidad es que había muy poca investigación con muestreos estadísticos de galaxias.

Para el proyecto de investigación era muy importante observar con mucho detalle, para eso se necesitaron más de 500 noches de observación, que para cualquier otro proyecto podría ser exagerado, dijo Sebastián Sánchez.

Solo el tiempo de observación costó alrededor de seis millones de euros, que asumieron dependencias de Alemania y España, aseguró el investigador del IA.

Había un nicho tecnológico que no había sido explotado y desde el aspecto científico no sabíamos cómo eran las galaxias del universo local con el detalle suficiente para entender cómo han llegado a ser lo que son”, agregó.

Con este proyecto, en general, los investigadores buscan caracterizar cómo son las galaxias del universo local, ya que estas son el resultado de toda la evolución desde el origen del universo.

“En ellas vemos los registros fósiles, por lo que podemos observar las huellas de todos los procesos evolutivos que han dado lugar a las galaxias tal como son”.

Explicó que en un futuro, cualquier otro proyecto que quiera reproducir la evolución de las galaxias tendrá que analizar los datos que generaron en CALIFA y con estos datos van a poder predecir —a partir del método de registro fósil— cómo fueron las galaxias.

Una de las cuestiones más importantes de esta investigación, expresó Sebastián Sánchez, es que no se sabía cómo eran las características espectroscópicas de las galaxias del universo local.

Método de observación

La tecnología que utilizaron para estudiar los objetos astronómicos fue la espectroscopia de campo en tercera dimensión y espectroscopia de campo integral. Con estas técnicas se separa la luz para obtener alrededor de mil espectros por galaxia en distintas zonas.

“El detalle de la observación es algo que va a servir en un futuro para que en otras investigaciones se puedan usar los datos que hemos generado para compararlos con otros en distancias cosmológicas mayores”, acotó el doctor Sebastián Sánchez.

Poder procesar toda la información toma un tiempo considerable, explicó Sebastián Sánchez, porque es una gran cantidad de datos que se tienen que analizar con supercomputadoras.

Fabián Rosales Ortega, astrónomo del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), afirmó que el proyecto CALIFA es una revolución en la forma de cómo observar las galaxias del universo cercano.

“Anteriormente solo podíamos observar una región de la galaxia, pero esta nueva técnica bidimensional ahora nos permite estudiar de manera espacialmente resuelta las propiedades químicas y físicas de galaxias de todo tipo”, dijo en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

Explicó que con el proyecto se podrán estudiar las galaxias desde diferentes aspectos, que van desde la morfología y sus propiedades físicas y químicas hasta su velocidad y dinámica.

El panorama integral del proyecto CALIFA permite un entendimiento mucho más profundo de cómo interactúan las diferentes regiones de las galaxias y cómo evolucionan, agregó.

Nuevas técnicas en astronomía

Para el doctor Fabián Rosales Ortega, la espectroscopia de campo integral tiene múltiples ventajas que hasta ahora han servido para entender mucho acerca de los fenómenos astronómicos.

Sin embargo, con esta tecnología no se pueden observar porciones muy grandes del cielo, a diferencia de la nueva técnica conocida como espectroscopia de transformada de Fourier.

Esta técnica busca hacer las mismas observaciones espectroscópicas bidimensionales pero en un gran campo, pues en lugar de funcionar con lentes dispersivos, funciona a través de espejos”, explicó el doctor Fabián Rosales, responsable del primer laboratorio en México que está desarrollando este tipo de tecnología desde el INAOE.

Los campos de visión con estas tecnologías podrán ser mucho más grandes, por lo que es un área de oportunidad que se tiene que explotar en la astronomía, aseguró.

Se contó con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para la instrumentación de este laboratorio en el que desarrollan los primeros prototipos.

Fuente: Conacyt

Almudena Núñez: Veo a México colaborando a nivel internacional para futuras misiones al espacio

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Egresada de la Universidad Anáhuac en la carrera de Relaciones Internacionales, desde pequeña tuvo un interés especial por temas del sector aeroespacial, soñando con poder participar en una misión suborbital en algún momento de su vida. 

Con experiencia profesional en temas de energía y sustentabilidad, adopción de tecnología para el sector de capital humano y emprendimiento, en el cual tuvo colaboró en un programa de emprendimiento en la Universidad de Georgetown donde junto con un equipo, desarrollaron un proyecto para la creación de un dispositivo inalámbrico de transferencia de energía para dispositivos móviles.  

Actualmente acaba de terminar su periodo de pasantía en la Embajada de México en Estados Unidos, en la Oficina de Relaciones con el Congreso donde además de participar en actividades orientadas a la relación de nuestro país con el ala legislativa estadounidense, tuvo la oportunidad de enfocar esfuerzos para acercar más a nuestro país con actores del sector aeroespacial en Washington DC e investigar sobre temas económicos, legislativos y de cooperación internacional de la industria aeroespacial; dentro de este esfuerzo participó con Space Foundation en el Space Symposium en Colorado Springs.  

¿Cómo surge tu interés por la industria aeroespacial?

Mi interés por la industria aeroespacial ha estado desde que era niña. Simplemente no había encontrado la manera de poderme involucrar de una manera más directa, hasta hace muy poco tiempo, pero es un interés que ha estado desde que tengo como 5 o 6 años, desde que me acuerdo es un interés que ha estado en mi familia, desde mi abuelito, luego con mi hermano, y fue creciendo conforme pasaban los años, hasta hace poco creo que pude encontrar la manera de involucrarme más directamente en esta industria.

¿Qué es lo que más destacas de tu experiencia en la embajada en temas espaciales?

Hay muchísima oportunidad para México de poder participar en esta industria.

De lo que has podido observar y trabajar, ¿qué crees que se podría aplicar para mejorar la industria espacial mexicana?

Incorporar más cooperación tanto a nivel país, es decir, que colaboren mejor y más varios sectores dentro de México para colaborar con esta industria, como también que México colabore más a nivel internacional para poder destacar aún más en esa industria, y pueda formar parte de otros proyectos a nivel internacional. Entonces si lo pudiese resumir en una palabra sería cooperación tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

Siguiendo con lo de la cooperación, ¿cómo ves la cooperación de México y Estados Unidos en temas espaciales?

Pienso que podría haber más cooperación de la que hay, no estoy diciendo que haya nula, o que sea mala o buena, sino que siento que podría ser un sector que podría explotarse mucho más de lo que se está haciendo. Pienso que conforme pasan los años hay mucha más oportunidad de poder colaborar con ese sector, respecto a cómo está creciendo México, respecto a que tenemos cada vez más participación sobre todo desde la parte aérea, no tanto espacial, pero es un sector que está creciendo bastante en México, y eso abre la posibilidad de que México pudiera tener más cooperación con Estados Unidos en ese ámbito.

¿Qué proyecto(s) destacarías de manera individual? ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?

Algo que llama bastante la atención pero que creo que no solamente sería a mí, sino a cualquier persona que tenga la misma pasión por esta industria, es poder estar en un momento en el cual puede formar parte de una conversación normal, el hablar sobre futuras misiones a la Luna y a Marte, y que ya es algo que forma parte de la conversación, no de una manera ficticia, sino que ya se está hablando que es algo que va a venir en un futuro próximo, y que es algo para lo cual a mí me encantaría poder ver a México participando de alguna manera u otra y que pudiera ponerse el nombre de México en algún futuro de estas misiones.

¿Cómo ves a la industria espacial mexicana en 10 años?

Bastante desarrollada. En realidad, aunque parezca que no está habiendo tanta participación en México en esta industria, pienso que sí la hay, que hay un interés que está creciendo bastante, sobre todo desde la parte joven, hay muchísimos jóvenes que están interesándose en esta industria, y es algo que he podido vivir de cerca, sobre todo ahora que estuvimos en el Space Symposium en Colorado Springs, en realidad fue muy gratificante y muy sorprendente ver a tantos jóvenes mexicanos que fueron a esta conferencia, y que fueron por ese interés que tienen en la industria aeroespacial, y que tienen el interés de hacerla crecer en nuestro país, y que se siga desarrollando; por eso mismo en diez años la veo más desarrollada, la veo también tomando oportunidad de este crecimiento que está habiendo más, sobre todo desde la parte de la industria aérea, veo a México colaborando a nivel internacional para futuras misiones al espacio, teniendo ya una presencia mayor a la que tiene hoy en día.

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Al terminar tu experiencia que tienes ahora en la embajada, ¿cómo buscas seguir vinculada a la industria aeroespacial?

Primero incorporar los conocimientos que tengo desde la experiencia que he tenido de la carrera universitaria, estudié Relaciones Internacionales, busco extender mis estudios dentro de una maestría, especializándome en Space Policy, en políticas para el sector aeroespacial, y poder traer esto a mi país. Es decir, este tema es bastante común, que lo puedes escuchar acá en Estados Unidos, escuchas a mucha gente hablando sobre el tema de Space Policy y sobre lo que se puede hacer, sobre las políticas económicas que existen, sobre también las políticas sociales que existen para los programas, etc., sin embargo en México todavía no es tan común, pero a través de esos estudios y de seguirme involucrando lo más que pueda en la industria, también acercándome hacia otras personas y organizaciones en México que tengan este interés en la industria aeroespacial, poder desarrollar proyectos juntos, y así involucrarme más, también involucrarme más en el crecimiento de mi país, que es mi principal fin.

¿Qué les dirías a los jóvenes que buscan desarrollarse en esta industria?

Que lo hagan, que busquen opciones. Que primero cuando uno piensa en esta industria, todo parece que si no eres un ingeniero aeroespacial, no hay espacio para ti en esta industria y sí lo hay, porque así como cualquier otra industria en el mundo, necesita de gente con diferentes habilidades y capacidades, para poder seguir adelante, y para poder alcanzar mayores proyectos. Entonces les diría que si tienen un interés, tienen una pasión por esto, que busquen, que investiguen, que se acerquen a personas, a organizaciones que escuchen que puedan tener un interés en este tema y seguir buscando porque se necesita gente con este interés y creo que algo que hace a esta industria tan única, es que está compuesta por gente que le apasiona este tema, entonces puedo asegurarte que vas a encontrar a alguien que te ayude, que esté apasionado igual que tú, y que eso te va a ayudar a encontrar una oportunidad dentro de esta industria.

 

¿Qué investiga la mecánica celeste?

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La mecánica celeste es una disciplina de las matemáticas que estudia las ecuaciones de movimiento de los cuerpos celestes que provienen de la ley de gravitación universal formulada por Newton en su célebre obra Principia Mathematica.

Desde tiempos ancestrales, el hombre ha tratado de estudiar el movimiento de los cuerpos celestes. El estudio del movimiento de la Luna ha estado motivado por las aplicaciones prácticas que van desde el conocimiento de las estaciones del año, la ubicación sobre la superficie de la Tierra, hasta el posicionamiento de satélites artificiales, entre otros. Científicos ilustres como Galileo Galilei, Johannes Kepler, Tycho Brahe, Johann Bernoulli, entre muchos otros, proporcionaron los cimientos para que Isaac Newton formulara las leyes de la mecánica y en particular la ley de la gravitación universal.

Esta rama del conocimiento ha proporcionado a la humanidad avances monumentales desde un punto de vista teórico y práctico. Respecto a los avances teóricos destaca que los esfuerzos por resolver las ecuaciones de la mecánica celeste sentaron las bases para lo que hoy se conoce como la teoría de sistemas dinámicos y más aún, estos esfuerzos llevaron al descubrimiento del caos en un sistema. Respecto a las aportaciones prácticas, podemos destacar la calendarización, la navegación, la comunicación satelital, telefonía celular, GPS (sistema de posicionamiento global, por sus siglas en inglés), entre otros avances tecnológicos. 

¿Pero qué estudian con exactitud los científicos sobre la mecánica celeste? ¿En qué se aplica actualmente? En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Jaime Burgos García, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la Universidad Autónoma de Coahuila (Uadec), explica qué estudia la mecánica celeste, qué herramientas utiliza actualmente y cómo visualiza el futuro de esta rama que tiene como finalidad contribuir al entendimiento del universo.

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Qué es la mecánica celeste?

Jaime Burgos García (JBG): La mecánica celeste, como su nombre lo indica, es el estudio del movimiento de los cuerpos celestes o, en otras palabras, lo que observamos en la bóveda celeste, llámense planetas, estrellas, asteroides, inclusive en un enfoque más moderno, satélites artificiales, naves espaciales, etcétera. El estudio de las ecuaciones diferenciales provenientes de la ley de la gravitación universal. Prácticamente todo lo que se mueva en el espacio se puede considerar mecánica celeste.

AIC: ¿Desde cuándo se estudia la mecánica celeste?

JBG: Esta cuestión es ancestral, en el sentido de que desde que la humanidad miró al cielo se sintió atraída por el movimiento de las estrellas. El movimiento de la Luna siempre ha sido un problema que ha fascinado a civilizaciones enteras. El estudio de dicho movimiento empezó con motivos prácticos como hacer un calendario, el movimiento de las mareas; esto tiene que ver con la cuestión de que la Luna no está siempre en el mismo lugar, que había estaciones.

Todas estas observaciones empíricas llevaron a diversos científicos como Galileo Galilei a sistematizar y matematizar el movimiento de los cuerpos, en particular el de los cuerpos celestes. Tiempo más tarde, Isaac Newton utilizó todo este trabajo para formular sus leyes de la mecánica.

AIC: ¿Cuál es la importancia de este tema?

JBG: Tengo que mencionar dos puntos importantes. El punto de vista teórico y el punto de vista práctico.

Desde el punto de vista teórico es importante porque el conocimiento generado por varias generaciones de investigadores permitió, en particular, el descubrimiento de lo que hoy se llama caos. Este concepto marca un antes y un después en la historia de la ciencia, antes de este descubrimiento se pensaba que las soluciones de la mayoría de los problemas de la mecánica se podían calcular a todo tiempo, después de este descubrimiento ahora sabemos que dichas soluciones son extremadamente difíciles de calcular y que el conocimiento del estado de un sistema físico real a todo instante de tiempo es casi imposible de determinar, como el clima.

Desde el punto de vista práctico es importante estudiar estas ecuaciones porque, citando el ejemplo más famoso, a falta de buenos y potentes telescopios, como pasaba hace dos o más siglos, solo se puede observar hasta el planeta Urano. En el siglo XIX, Le Verrier dedujo la existencia de un nuevo planeta, Neptuno, sin necesidad de observarlo. Otro motivo práctico fue poder determinar la posición de la Luna en cualquier instante de tiempo ya que esto permitía a los navegantes conocer su posición en el planeta cuando no se tenían puntos de referencia en mar abierto.

En un enfoque más moderno puedo mencionar las misiones espaciales, las cuales no hubieran sido posibles sin el uso de las ecuaciones y su resolución que compete a la mecánica celeste.

AIC: ¿Qué tipo de temas se investigan en esta área?

JBG: Se pueden realmente hacer muchas cosas además del movimiento planetario y del movimiento de la Luna. Un ejemplo (un poco dramático) es el caso de los asteroides, se pueden predecir sus trayectorias por medio de ecuaciones diferenciales y saber si golpearán la Tierra u otro planeta. También puede estudiarse el lanzamiento y posicionamiento de satélites artificiales que son vitales en las comunicaciones actuales. Mucho de lo que actualmente tenemos no sería posible sin la mecánica celeste.

Más aún, sus técnicas han permitido ir más allá del sistema solar mediante las sondas Voyager. Los temas antes mencionados son cuestiones meramente de aplicación; sin embargo, la búsqueda de tener un mejor conocimiento de las soluciones de las ecuaciones ya mencionadas es un problema de matemática pura que tiene su mérito propio.

AIC: ¿Qué investigan actualmente en la FCFM en relación con esta área?

JBG: En la facultad estamos trabajando una forma de resolver las ecuaciones. Esta cuestión tiene dos vertientes, una a ‘lápiz y papel’, mediante un sistema analítico que engloba diversas ramas de la matemática, y por medio de ordenadores que  usan técnicas que se llaman aproximaciones numéricas que cuando el lápiz, papel y cerebro no alcanzan, las usamos.

Aquí en la Uadec, un servidor y el colega doctor Simón Rodríguez estamos justamente investigando ecuaciones de movimiento planetario para cuatro cuerpos. Es decir, puede ser el movimiento de cuatro planetas, cuatro asteroides, combinación de asteroides y planetas, hasta cuatro estrellas, etcétera. Utilizamos técnicas numéricas que también están relacionadas con muchas áreas como: conocimientos de programación y computación más diversas técnicas de matemáticas y física. Esta disciplina es bastante completa y compleja.

AIC: ¿Qué resultados han obtenido hasta el momento?

JBG: Hemos tenido resultados, desde un punto de vista práctico no podría citar uno todavía ya que hemos estado incursionando en cuestiones totalmente teóricas. Los resultados que hemos tenido han sido implementar métodos que realmente son modernos, de apenas 10 o 15 años de desarrollo, y tienen que ver con cuestiones de análisis numérico. Hemos obtenido una implementación exitosa en ciertos casos de estos métodos y la gracia de estos métodos es su precisión con aproximaciones muy finas de los movimientos.

La importancia de realizar “buenas” aproximaciones numéricas para las ecuaciones diferenciales, no solo de la mecánica celeste, es fundamental. Por dar un ejemplo, pensemos en el problema del acoplamiento de una nave espacial con la Estación Espacial Internacional que orbita la Tierra, dado que las distancias en el espacio son bastante grandes, del orden de miles de kilómetros, si no se tiene cuidado con la precisión de los cálculos, un error de milésimas podría llevar a un error del orden de metros en las trayectorias; y ya podrán inferir el resultado negativo de estos errores.

AIC: ¿Cuál es el futuro de la mecánica celeste?

JBG: El problema de la resolución total de las ecuaciones de la mecánica celeste aún está muy lejos de ser bien entendido, ya que en casos particulares todavía se sabe muy poco. Nuestro entendimiento actual apenas da para comprender problemas de interacción gravitacional de pocos cuerpos, y para sistemas de muchos cuerpos se vuelve necesario el uso de computadoras.

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Veo que la mecánica celeste todavía tiene mucho que dar ya que aún está en una etapa de desarrollo. Creo que pasarán décadas, quizá siglos y generaciones de investigadores para estudiar más al respecto y aumentar nuestro conocimiento sobre las interacciones gravitacionales de varios cuerpos. Hay mucho que hacer para poder entender un poco mejor nuestro sistema solar y el universo.

Rafael Polanco: El espacio tiene muchas aplicaciones en la Tierra y para beneficio de la humanidad.

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¿Cómo nace tu interés por la industria espacial?

Es algo que desde niño tengo el interés por el espacio en general, no solo la industria, sino el universo, el cosmos, las estrellas, el conocer cómo funciona el universo, cómo el hombre ha llegado a tener consciencia de sí mismo y del universo completo, eso siempre me ha gustado mucho. Soy un admirador de Carl Sagan, me marcó mucho toda su literatura y sus series, y desde niño realmente me gusta el espacio, sin embargo, pensaba que lo único que podíamos hacer era ser astronautas, y en realidad eso al menos para mi edad  y para el país, era complicado llegar a hacer eso, entonces de cierta forma sí desistí un poco en eso y me dediqué a otras cosas, pero ya ahora decidí realmente volver a integrarme al saber y al investigar que realmente hay muchas más áreas donde te puedes integrar al sector espacial, la parte industrial, la parte académica, proyectos, exploración espacial, y no sólo desde la ingeniería sino desde muchos otros ámbitos. Desde el 2015 tomé la decisión de reintegrarme, porque ya había trabajado en una iniciativa espacial, en el PUIDE (Proyecto Universitario de Investigación y Desarrollo Espacial) de la UNAM, me integré en un proyecto muy pequeñito ahí hace ya años, lo dejé, me dediqué a mis cosas, pero más adelante fue cuando decido volverme a integrar ya de lleno.

¿Cuándo decides tomar la decisión de empezar una maestría, y qué buscas al concluir esa maestría?

Al investigar, hay muchas formas de entrar al espacio, desde la física, estudiar otra vez toda una carrera, o meterme a una maestría de ese estilo, sin embargo lo que quiero es integrarme directamente al sector industrial en el sector espacial ya práctico, entonces entre todas las opciones que vi de maestrías del ámbito aeroespacial, porque realmente en México no hay algo que diga “espacial”, de astronáutico, sino únicamente dicen “aeroespacial”, de las opciones que más me gustaban es donde estoy actualmente, la Universidad Aeronáutica en Querétaro, fue donde decidí cursar.

¿Cuál es la enseñanza que te ha dejado la maestría?

Me gusta mucho que están en la vanguardia en temas aeroespaciales, desde la parte electrónica, control, todo este tipo de cosas, hasta la parte que a mí me gusta mucho por mi formación como Ingeniero Civil, que es la parte de estructuras y materiales. Me llamó mucho la atención que sí había la posibilidad de integrarse en algo netamente espacial, porque mucha gente va a la cuestión de aeronáutica, regulaciones, y como tal diseño aeronáutico, pero a mí me interesó mucho la parte espacial, y sí tienen ahorita un proyecto sectorial de la Agencia Espacial Mexicana, que tiene que ver con el análisis y diseño de una tobera de expansión de un cohete espacial en materiales compuestos. Eso para mí fue un gran aliciente para continuar la maestría.

¿Cuál es tu siguiente paso al terminar la maestría?

Acabando la maestría hay varios planes, uno de ellos que sigue en pie es seguir estudiando ahora un doctorado, trabajar y generar proyectos, ideas, tecnología en el ámbito espacial, ya sea satelital, ya sea de propulsión, todo lo que sea espacial, estoy más que interesado. Necesito seguirme desarrollando esta parte laboral y de superación profesional, y luego pensaré en seguir aumentando mis conocimientos con un doctorado.

¿Qué es lo que más te motivó de la experiencia que viviste en Australia, y cómo puedes utilizar este conocimiento a favor de la industria espacial mexicana?

Me motivó mucho que las universidades de acá, aunque están avanzando poco a poco, siguen siendo “aeroespaciales” y se enfocan en un 70% en cuestiones aeronáuticas, no espaciales realmente. Me llamó la atención primero que me hayan aceptado, segundo, que es algo netamente espacial; tercero, aunque no entra en profundidad en todos los temas, sí ve una gran variedad de temas, lo compensan con eso, porque si no necesitaríamos una maestría para ver únicamente por ejemplo, la cuestión estructural, pero ellos en este curso, es un curso muy intensivo, muy fuerte, donde hay proyectos en equipo, proyectos individuales, donde hay prácticas de campo, para ver todo lo relacionado al espacio en todas las áreas, desde la ingeniería y la ciencia, hasta la medicina y las regulaciones, y en un lenguaje que todos, independientemente de su background, puedan entender, pero que te da una idea muy amplia para que incluso de ahí ya puedas estar inmerso en el sector espacial en todo el mundo, obviamente con más estudios, pero ya tienes una idea de cómo se mueve el sector espacial y qué necesitas para desarrollarlo en cualquier parte del mundo. La filosofía que ellos tienen, que me encanta, que es de exploración espacial y que la humanidad utiliza el espacio con fines pacíficos, es un paradigma que creo que me va a servir muchísimo para desarrollarlo en México. La idea es que te da las bases para encarar y saber de qué se está hablando, hablar en números, hablar en habilidades, hablar en tecnología que requiera México y saber también los faltantes que podamos tener y buscar opciones para cubrir esas faltas.

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¿Qué retos puede ayudar a resolver la industria espacial que mejoren la calidad de vida de la población en general, sobre todo en México?

El espacio tiene muchas posibilidades justamente para ello, no sólo es para irse a otros planetas, sino para poder monitorear de manera remota lo que tú quieras en el planeta, desde cuestiones de seguridad, plantíos de marihuana, de droga, o cárteles busca este tipo de cosas, hasta cuestiones obviamente de sustentabilidad y de recuperación de desastres, por ejemplo detectar incendios, detectar problemas de corrientes de agua, incluso por ahí he visto aplicaciones que tienen que ver hasta para detectar si hay virus o bacterias fuertes en ciertos lugares de la Tierra; tiene muchas aplicaciones, algunas por ejemplo, para el manejo del tráfico aéreo, el tráfico de barcos, telecomunicaciones, en fin, el espacio tiene muchas aplicaciones en la Tierra y para beneficio de la humanidad.

¿Cómo has visto la evolución de la industria espacial mexicana en los últimos años?

La verdad es que he visto que hay un gran avance, están incrementándose muchísimo todos los proyectos espaciales, es por eso ahora que creo que tengo suerte en haber decidido que hasta este momento lo hiciera, antes era mucho más complicado, ahora veo que hay muchos proyectos, está la Agencia Espacial Mexicana que tiene poco tiempo de haberse creado como un organismo descentralizado, y que está apoyando muchísimo a academia, es parte del gobierno, y está apoyando a la iniciativa privada para que entre todos, la triple hélice, hagan proyectos espaciales y podamos tener relación con proyectos espaciales  del exterior, de países extranjeros, creo yo que vamos muy bien, y yo no dudo que pronto vamos a tener ya nuestra primera lanzadera espacial, que sería un gran hito en el sector espacial mexicano.

¿Qué proyectos consideras más relevantes que se están haciendo en el país?

El poder implementar y llevar nuestros propios satélites creados aquí, y que no sea tan costoso llevarlos a otros países y que los lancen allá; ese es un gran proyecto.

Hay muchos proyectos en términos de satélites, de aprovechar la industria y todos los estándares satelitales, para poderlos emplear en México tanto a nivel académico, y para subirlos a órbita.

¿Cómo ves la industria mexicana en diez años?

Mucho más avanzada. Espero que en un 50% más avanzada al menos esté, creo que vamos a tener nuestro cohete, creo que vamos a empezar a trabajar de la mano y mucho más fuerte con otros países, y México va a tener un gran peso en la industria espacial.

¿Qué les dirías a los jóvenes que les gustaría hacer de las ciencias espaciales su profesión?

No piensen que es difícil, todo requiere un esfuerzo, todo requiere disciplina, que no piensen que es imposible, realmente si lo buscan lo van a lograr, si su sueño es el espacio sea cual sea su carrera, desde médicos hasta gente que se dedica a la electrónica, mecatrónica, robótica o incluso abogados, si su sueño es el espacio, que realmente luchen por ello, que ya hay más oportunidades ahora que antes, y que México necesita de ellos. Es muy probable que cualquiera que le guste el espacio pueda realmente trabajar en ese ámbito.

MXSpace como parte de su misión es apoyar talento y proyectos mexicanos en la industria espacial, ¿qué rol ha jugado nuestra iniciativa en el proyecto que recién comienzas?

La verdad un rol muy importante para poder lograr este sueño. Afortunadamente, aparte de tener una campaña en donadora.mx, donde recibí apoyo de gente conocida, de amigos y de gente que se identificó con el proyecto y con la campaña, MXSpace me ha apoyado muchísimo más en términos económicos, en términos de consejos, ha sido muy importante para mí, sin ellos no habría podido lograr esta salida a Australia y este curso. Eso es básicamente un apoyo grandísimo para mí.

¿Crees que es necesario este tipo de apoyos? 

Totalmente, por supuesto. No podemos caminar solos, creo que necesitamos de la unión de todas las personas que nos interesa el espacio, todavía somos un mundo muy pequeñito,  y por supuesto es muy importante que tanto la iniciativa privada, como la academia y el gobierno, sigan apoyando, y puedan incrementar incluso su apoyo a gente realmente interesada en el espacio, me parece muy importante, y creo que he caído en muy buenas manos, donde realmente se nota que es una iniciativa interesada y muy motivada para el sector espacial mexicano.

Jóvenes se reúnen para impulsar emprendimiento espacial en México

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El tema espacial se ha convertido en un proyecto abrazado por los jóvenes, la gente, la sociedad civil, los emprendedores y sus empresas

Juan Carlos Mariscal Gómez es un estudiante que ha decidido emprender como camino de vida, junto con su socio César Serrano, “Dereum Labs”, porque sueñan con construir una empresa que sea vista como un laboratorio de tecnología para el espacio sideral, y “Sidereum” es la palabra en latín que le dio origen.

Múltiples historias como la de Juan Carlos y César, se han dado cita en el primer “Congreso de Emprendimiento Espacial”, encuentro educativo con el doble objetivo de aprender y emprender, y que, tras el anuncio de su celebración, convocó a jóvenes a todo lo largo y ancho del país para reunirse de forma presencial o por internet.

El director general de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), organismo descentralizado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), impartió la plática educativa temática inicial como mensaje inaugural del evento.

Entre otros conceptos, el científico explicó que, así como su generación; jóvenes en 1969 también conocidos como “Baby Boomers”, se maravillaron con las imágenes del Apolo 11 despegando desde Cabo Kennedy, la juventud actual conocida como “Millennials”, se ha entusiasmado con el viaje a Marte o los proyectos de Elon Musk.

Consideró que, con la apertura lograda por Internet, la juventud emprendedora de todo el mundo actualmente tiene muchas más posibilidades de tener participación activa aportando proyectos a este nuevo capítulo de la exploración espacial al planeta rojo, que antes estaba limitada a los gobiernos de manera exclusiva, explicó.

Por su parte, Juan Carlos Mariscal recordó que mucha gente no creyó en él en 2014, cuando animaba a sus amigos estudiantes de ingeniería de la UNAM con la idea de proyectar un vehículo Rover para Marte, o de comenzar a aplicar a convocatorias de organismos internacionales relacionados al espacio.

Pero el pasado 2017, el Space Generation Advisory Council (SGAC), organismo mundial de la materia espacial apoyado por la Oficina de Naciones Unidas para los Asuntos del Espacio Exterior (ONU-UNOOSA), aceptó el Rover que diseñó con su grupo de amigos conocido como UNAM Space, para la Misión Análoga a Marte “Poland Mars Analogue Simulation”.

A su vez, César Serrano Baza recordó también que antes, en 2016, el equipo UNAM Space en el que participó junto con Mariscal, recibió el premio internacional “Hans von Muldau Team Award” de manos del propio Presidente de la Federación Internacional de Astronáutica (IAF), Jean-Yves LeGall.

Relatos como el de Juan Carlos, César, y muchos otros, se entrelazan en el Primer Congreso de Emprendimiento Espacial, realizado en el marco de la Semana Mundial de la Cosmonáutica, los que orbitan en torno a que, en 2011, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 12 de abril como Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados.

Y es que fue en un día como ése, pero de 1961, que se realizó el primer vuelo espacial tripulado por el ruso Yuri Gagarin, y fue también un 12 de abril, pero de 1981, que despegó el Columbia, primer transbordador espacial de la NASA.

Éstos, y otros interesantes datos científicos e inspiradoras historias de jóvenes con interés en integrarse con su gran ingenio al rubro aeroespacial como camino de vida, fluyeron en amenas charlas al final de esta interesante plática educativa y de conocimiento espacial.

Fuente: AEM Prensa

Mujeres y niñas son esenciales para la ciencia y la tecnología

Si se logra que más jóvenes  estudien y trabajen en carreras relacionadas con las TIC, la meta de alcanzar la igualdad de género y contar con un planeta “50-50” no tiene que esperar hasta el 2030.

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La Ciencia y la Tecnología podrían ayudar a las mujeres a fundar empresas, a mejorar los resultados sanitarios – entre ellos la salud sexual y reproductiva-, la energía, el ambiente y la gestión de los recursos naturales, así como el desarrollo de la infraestructura.

La ciencia y la tecnología (CyT) tienen que ver con lo cotidiano. Tienen el poder de alterar y cambiar las trayectorias, ya que influyen cada vez más en todos los aspectos de la vida, como las oportunidades económicas y la aplicación de soluciones en otros sectores productivos.

En 2015, el porcentaje de mujeres reconocidas como investigadoras de excelencia por el Sistema Nacional de investigadores representaba el 35% de la totalidad de los miembros de este sistema.

Fuente: Gob.mx

INSPIRAS

Revista de lifestyle enfocada en resaltar lo positivo, explorando distintos temas – desde bienestar, viajes, entrevistas, hasta causas, arte y entretenimiento. Creada en Nueva York y con presencia en todo Hispanoamérica en su versión digital e impresa.

Jonathan Cristian Sánchez: Talento mexicano destacando en la industria espacial

Jonathan Cristian Sánchez Pérez, cuenta con 19 años de edad, y estudia en la Universidad Politécnica Metropolitana de Hidalgo, ganó el segundo lugar de entre 45 proyectos que concursaron en la Air and Space International Program (NASA) 2017, celebrado del 20 de octubre al 4 de noviembre; su amor por las ciencias espaciales lo han llevado a destacar en el ámbito internacional y cuenta con un futuro muy prometedor donde espera aportar mucho a las ciencias espaciales mexicanas.

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¿Cómo nace tu interés en la industria espacial?
Desde que estaba pequeño me gustaron mucho los sistemas relacionados con las aeronaves, con las estrellas, con el cosmos, cuando estaba chiquito a mis papás les pedí un telescopio, y pues desde ahí tener ese instrumento pues fue el motor para imaginarme volando en el espacio, me empapé más de eso y me gustó mucho más todo este tema.

¿Cómo desarrollaste la idea del proyecto de vida en Júpiter, y cómo buscas que esta idea evolucione?
Cuando estábamos en la estación espacial en Houston, Texas, en NASA, la idea surgió porque era la visión que teníamos nosotros que tantear y teníamos que analizar las otras misiones, me enfoque en las otras misiones que había realizado la NASA con los Voyager 1, Voyager 2, y también las demás naves que había lanzado y en base a eso presenté mejoras. Fue una propuesta de mejorar lo que era el diseño de la aeronave, igual para reducir los costos del material y el combustible. Con todo esto nos enseñaron la forma de generar energía mediante electrólisis y también la descontaminación del agua, estos proyectos también pueden ser favorables para nuestro planeta, podemos aplicarlos aquí en el país, en México.

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¿En qué área de la industria espacial te gustaría especializarte?
Me gustaría mucho en satélites. De hecho ahorita estoy cursando el segundo año de la carrera de Ingeniería en Aeronáutica, pero planeo después de terminar la carrera, hacer una maestría en Ingeniería Aeroespacial; también he estado pensando en ir a hacerla en Toulouse, Francia y con todo ese conocimiento, explotarlo al máximo porque la verdad tengo muchas ideas para mi país y regresarme aquí para aplicarlas.

¿Qué retos pueden ayudar a resolver la industria espacial, que mejoren la calidad de vida de la población en general?
La verdad abriría mucho el campo para nuestro país, tenemos en nuestro país 320 empresas dedicadas a la aeronáutica, pero lamentablemente la mayoría son extranjeras, son empresas privadas. Desarrollar nuestros satélites, que nosotros construyamos, que nosotros los podamos mandar al espacio, y que también desde de aquí los controlemos; tenemos gente que los pueda controlar pero lamentablemente no tenemos aquí la tecnología que los pueda lanzar.

¿Qué proyectos que se están haciendo en el país, consideras más relevantes?
He hablado con José Hernández, un astronauta de México que hizo una exploración en la estación espacial, platicaba con él y me dijo que ahorita lamentablemente la industria en México, sobre todo con todo este tema espacial, no ha dado mucho impulso, y le planteaba a él que pudiéramos trabajar en algún proyecto para hacer aquí un propio satélite y mandarlo al espacio. De hecho él dijo que estaría muy bien hacer un tipo de esos proyectos, igual el proponer el lanzamiento de nuestra propia estación espacial.
 

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¿Qué tan viable ves una estación espacial mexicana en un futuro?
Podríamos mandar a muchos científicos a realizar experimentos, y también México crecería en tecnología, y tendríamos muchas exploraciones al espacio.

¿Qué les dirías a los jóvenes que les gustaría hacer de las ciencias espaciales su profesión?
Es otro punto en lo que también me estoy enfocando. Acabo de crear una fundación para apoyar a los jóvenes que no tienen esas posibilidades para llegar a cumplir sus metas y sus sueños. Lo que me gustaría decirles a los jóvenes es que no se rindan, que sigan sus sueños y que no hay ningún obstáculo para nosotros, que nosotros ponemos los obstáculos y todo está en nuestra mente, nosotros podemos seguir adelante y ahora sí que sigan elaborando estrategias; sus sueños nunca los abandonen y elaboren estrategias para que sus sueños se puedan cumplir.

Es un mejor camino que irse por otros lados, que no tendrían beneficio para nuestra sociedad y para nuestro país, y ahora sí que sería lo más viable que tenemos para defendernos contra otros países.

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Presidirá México la Comisión para la Utilización del Espacio Exterior con Fines Pacíficos de la ONU

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México cuenta con la experiencia necesaria para presidir la Comisión para la Utilización del Espacio Exterior con Fines Pacíficos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ya que es miembro fundador de la COPUOS desde 1959, además de ocupar la Secretaría Pro Tempore de la Conferencia Espacial de las Américas (CEA) y en septiembre de 2016 fue sede del Congreso Internacional de Astronáutica (IAC). 

Asimismo, la Agencia Espacial Mexicana (AEM) anunció que México será sede de la Cumbre “UNISPACE+50”, así lo informó Francisco Javier Mendieta Jiménez, director general de la AEM. En el marco de las reuniones del subcomité Técnico y Científico de la COPUOS, Mendieta reiteró ante la comunidad espacial global el compromiso de México a través de la AEM como actor con responsabilidad global, y su voluntad de cooperación para desarrollar iniciativas, propuestas y aportaciones de talento mexicano al uso pacífico del espacio. 

En el mismo sentido, el científico se congratuló al anunciar que Rosa María Ramírez de Arellano y Haro, coordinadora general de Asuntos Internacionales y Seguridad en Materia Espacial de la AEM, conducirá los trabajos de la COPUOS y la Cumbre UNISPACE+50. 

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Agregó que fue electa por el Grupo de América Latina y el Caribe ante las Naciones Unidas (GRULAC), y por 123 países miembros de la ONU, de tal manera que, en materia de género, aseguramos que la mujer mexicana con su preparación ocupará papeles cada vez más importantes y de alta responsabilidad en la comunidad espacial global, expresó. 

Líder latinoamericano 

Por su parte, Ramírez de Arellano destacó que México obtuvo desde 2015 la distinción de una vicepresidencia en la International Academy of Astronautics (IAA), organismo máximo que agrupa las agencias espaciales del mundo, en virtud de, como lo expresó en ese momento su secretario General, Jean Michel Contant, “haber logrado en tan sólo dos años convertirse en el líder latinoamericano de cooperación espacial internacional”. 

Cabe destacar que COPUOS tiene como propósito principal fomentar la cooperación internacional para la exploración y la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos, de tal manera que, todos los Estados puedan gozar de los beneficios derivados de esas actividades e impulsar la adhesión más amplia posible a los tratados y principios internacionales sobre el tema. 

A su vez, UNISPACE+50 celebrará el 50 aniversario de la primera conferencia en exploración y uso pacífico del espacio ultraterrestre ante la presencia del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, el Presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, y representantes de los 193 países miembros de la ONU. 

Asimismo, será una oportunidad de considerar el curso de la cooperación espacial global para el beneficio de la humanidad y construir la agenda “Espacio 2030” entre actores gubernamentales y no gubernamentales para que las actividades del espacio contribuyan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Academia e industria innovan en el sector aeroespacial en Chihuahua

La sinergia entre academia e industria es una práctica común en muchos ejemplos de éxito respecto a innovaciones tecnológicas; este es el caso del trabajo conjunto entre el Parque de Innovación de Universidad La Salle Chihuahua y la empresa Soisa Aircraft Interiors.

 FOTO: CONACYT

FOTO: CONACYT

La doctora Claudia López Meléndez, coordinadora de Innovación del parque, platicó sobre los servicios y beneficios que este ofrece a empresas del ramo aeroespacial, sobre todo del norte del país, como la empresa Soisa Aircraft Interiors, dedicada al diseño y manufactura de interiores de aeronaves que inserta sus productos en más de 70 aerolíneas en todo el mundo.

Desde 2014, Soisa Aircraft Interiors y esta división de la Universidad La Salle Chihuahua colaboran de forma conjunta como instituciones vinculadas, donde se ha formado una alianza para la vanguardia del sector aeroespacial en cuanto a diseño ergonómico se refiere. A partir del avance en su trabajo, derivado de proyectos de investigación aplicada, es que se ha decidido crear un Laboratorio de Simulación Ergonómica para evaluar el confort del pasajero al utilizar los cojines de avión, diseñados y fabricados por la empresa Soisa.

Después de que Soisa decidió vincularse con la universidad y a lo largo de tres años, la institución académica se ha equipado para ofrecer sus servicios y cubrir las necesidades que la empresa y la vanguardia del sector demanda.

Investigación para el confort

En 2016, a través de la convocatoria del Fondo de Innovación Tecnológica (FIT) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en la que Soisa participó con el proyecto “Desarrollo, validación y certificación de prototipos de cojines para asientos de avión para pruebas pre-comerciales (Beta) que cumplan con las regulaciones establecidas por la FAA (Federal Aviation Administration)” y que fue aprobado, es que Soisa solicitó una metodología para evaluar el confort de los pasajeros.

“Es importante tener los resultados cualitativos y cuantitativos de los clientes, a fin de traducirlos en una validación y retroalimentación de confort de los productos en aeronaves”, afirmó López Meléndez.

Se creó dicha metodología para el estudio ergonómico, evaluación y certificación de prototipos de los cojines para asientos de avión. “Como institución decidimos hacer una réplica de cabina de avión, escala 1-1 modelo Boeing 737 para de esta manera asemejar las condiciones y poder evaluar la ergonomía del asiento, valorando la experiencia del pasajero”.

Se diseñó un experimento donde Soisa instaló sus diseños de asientos y la universidad sometió al pasajero a dicha evaluación y estudio de confort. Para conocer los resultados, se llevaron a cabo entrevistas a los pasajeros y se evaluaron los diseños de los asientos a través de equipo especializado de la universidad.

En el experimento se monitoreó cualitativamente la experiencia de la simulación de vuelo de los pasajeros, además de observar y analizar su comportamiento grabado durante el estudio (dos horas). También se emplearon dispositivos especializados para la medición de presión, los cuales permitieron detectar la presión que realizó el usuario sobre el cojín y de esta manera conocer en qué puntos el cojín tiene menor resistencia.

 FOTO: CONACYT

FOTO: CONACYT

“Los resultados obtenidos permitieron realizar un comparativo entre los asientos de avión de líneas comerciales y los asientos diseñados por la empresa Soisa, concluyendo que los diseñados por la empresa tienen mayor confort que un asiento comercial”, añadió.

La cabina de avión es una maqueta, estática útil para evaluar el confort, pues encontrar estos resultados no es una tarea numérica sino de percepción del usuario, motivo por el que se necesitaba generar todo el ambiente, incluidos los refrigerios, para que el pasajero se sintiera en un vuelo real y no influyeran factores ajenos en los resultados.

“La metodología para evaluar esto se hizo con base en estudios que existen, aunque no hay suficiente bibliografía para indicar cuáles cojines son buenos o no lo son. Hay muchas variables físicas de los usuarios, como defectos fisiológicos; sin embargo, se acotaron en peso y talla. En una continuación del estudio, pensamos replicar el experimento para tener una mayor solidez estadística”.

Para López Meléndez, el proyecto no se pudo realizar sin la colaboración de un gran equipo de trabajo, que con los años se ha especializado en técnicas de innovación aplicada a la industria, los perfiles del equipo de trabajo son variados, contando con especialistas en la gestión de proyecto, arquitectos, diseñadores industriales, ingenieros, entre otros.

Resultados secundarios

Para la coordinadora de Innovación, el acercamiento de este sector y la institución educativa se debe a las posibilidades de innovación visualizadas en sus productos, pues la vinculación que la universidad ofrece, provee de ventajas competitivas obtenidas a través de herramientas, soluciones científicas y tecnológicas, dispositivos de última generación y recursos humanos altamente especializados.

Al ser esta relación en dos vías, la universidad por su parte obtiene la oportunidad de llevar a sus alumnos y maestros más allá del aula y de un conocimiento teórico; es decir, este tipo de relación permite que la investigación aplicada sea un peldaño en la formación profesional de los egresados y permite crear una vinculación efectiva.

“La incursión de nuestros alumnos en los proyectos, permite que el alumno obtenga oportunidades laborales únicas dentro de la empresa. Podría asegurarse que hasta en 90 por ciento de los casos las empresas con las cuales desarrollamos proyectos ofrecen una oportunidad laboral a los alumnos participantes, incluso los beneficios no se limitan únicamente a eso, sino también se ha generado una dinámica donde dichos proyectos, al ser de investigación aplicada, dan la opción de generar trabajos de tesis donde los alumnos pueden desarrollarse en investigación y obtener un título profesional".

Detalló que la Universidad La Salle Chihuahua cuenta con al menos dos egresados dentro de Soisa, mientras que en otras empresas del Clúster Aeroespacial de Chihuahua hay un alto porcentaje de ellos. "Egresados de la universidad tienen estas oportunidades gracias a su participación en este tipo de proyectos".

Además considera que esta experiencia no nada más ha funcionado para ofrecer su servicio a Soisa sino para otras empresas que de igual forma han ayudado a crecer el Parque de Innovación. 

"Algunas de estas forman parte del Clúster Aeroespacial de Chihuahua, las cuales han externado su satisfacción con este tipo de estudios realizados con Soisa. Esta colaboración nos ayuda a trabajar con la convocatoria FIT y generar convenios de colaboración para prácticas profesionales. Estamos muy contentos de que las empresas ahora vienen a buscarnos porque están felices con nuestro trabajo”, concluyó la doctora Claudia López Meléndez.

Fuente: Conacyt

Formación profesional e innovación: Entrevista a Othón Rogelio Casillas Ángel

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Es Rector de la Universidad Tecnológica de Tijuana (UTT), lleva 15 años trabajando en dicha Casa de Estudios, y anteriormente fungió como director de Planeación y Evaluación en la implementación de la gestión de calidad. En entrevista exclusiva para MXSpace comenta cómo está involucrada la Universidad en el ambiente espacial y cómo fomentan dentro de esta institución la innovación con alumnos y empresas.

¿Cuál ha sido el papel de la UTT en el ambiente espacial en Tijuana?
La Universidad maneja un modelo educativo muy interesante, que es el del Sistema de Universidades Tecnológicas, donde nuestro modelo es 70% práctico y 30% teórico. En ese ámbito es importante que diseñemos nuestros programas de estudios basados en las necesidades de las empresas locales; y nosotros, tomando eso en cuenta, hemos diseñado el Programa Educativo de Técnico Superior Universitario en Manufactura Aeronáutica.

Como sabemos, Baja California es el estado que concentra mayor número de empresas en el sector aéreo espacial, y Tijuana a su vez es la ciudad que de igual forma concentra un mayor número de empresas.

Siendo congruentes con nuestro modelo educativo, nosotros analizamos esta área de oportunidad y decidimos implementar este programa. De igual forma tenemos una oferta educativa que está relacionada con todo este tipo de industria, como son las carreras relacionadas con la mecatrónica, la automatización, los procesos industriales, mantenimiento, tenemos una ingeniería técnica en maquinados de precisión, tecnologías de la información y comunicación, que como bien sabemos, todo el cúmulo de áreas de conocimiento, vienen a ayudar sistemas específicos, “clusters” como es en el caso de la aeronáutica.

Nosotros resaltamos mucho el tema de la enseñanza en el área de ingenierías, como una necesidad importante para el sector productivo.

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¿Cómo fomentan la innovación a través de las vinculaciones con empresas y con sus alumnos?En nuestros planes de estudio, tenemos en el tercer y cuarto cuatrimestre, materias que se denominan “integradoras”, en las cuales participan los alumnos de diferentes carreras y áreas de especialidad en proyectos multidisciplinarios, donde ponen en práctica soluciones para las empresas, o ponen en práctica nuevos proyectos que puedan ser susceptibles de ser colocados en el mercado.

Anualmente hacemos el Concurso de Creatividad e Innovación, en el cual los mejores proyectos de cada una de las carreras vienen y se presentan, integramos jurados compuestos por personal empresarial, en el cual ellos vienen y retroalimentan con consejos y opiniones para que puedan hacer más fuerte el proyecto y lo puedan llevar a la práctica.

Otra forma es mediante diferentes acciones de actualización como el Congreso Nacional de Tecnologías de la Información y Comunicación, y ponemos a disposición diferentes actores de las empresas que vienen a abrirle el panorama a nuestros estudiantes tanto de ésta y otras universidades. Eso nos ayuda mucho a mantener, de alguna manera, innovando todo lo que realizamos.

En el caso de nuestra colaboración con el sector productivo, la UTT siempre se ha caracterizado por ser una aliada en las organizaciones. Y así queremos ser vistos. Coadyuvar a que las empresas puedan tener más procesos de innovación, puedan generar nuevos prototipos, nuevos servicios, y se apoyen en el expertise  de nuestros docentes y apoyados con nuestros grupos de alumnos.

Trabajamos de manera directa con las organizaciones, ya sea apoyándolos en alguna solución a través de un servicio tecnológico que requieran las empresas; y por otro lado, participamos también con el Programa de Estímulos a la Innovación con el tema del Conacyt, esto nos hace proveer apoyo en vinculación con organizaciones para solucionar un problema o atender una necesidad determinada propuesta por cada empresa, esto en los términos de ser un proyecto que produzca entregables de beneficio para la sociedad, que es uno de nuestros principales fines.

“Generar nuevos servicios, que se apoyen en el expertise de nuestros docentes y apoyados con nuestros grupos de alumnos".

¿Cómo fomentan la innovación?
Para nosotros es de gran satisfacción el saber que está funcionando esta parte de lo que se denomina “la triple hélice”, es decir, que a través de los apoyos proporcionados de Conacyt, la interacción de las empresas, y la parte del sector educativo, podamos tener éxito en la generación de algo tangible. Precisamente en nuestro conocimiento en el área de Tecnologías de la Información, particularmente con el tema de las telecomunicaciones, hemos podido interactuar de manera directa, propiciando las condiciones a través de la Universidad y con la colaboración activa de la empresa, para poder ver realizado parte a parte lo que es un gran proyecto y eso nos llena de orgullo.

¿Algún mensaje que le quiera dejar a la comunidad que está leyendo la revista? ¿Algún mensaje sobre la UTT, como dicen aquí, “el orgullo de ser cuervo””?
Principalmente invitar a todos los jóvenes y adultos, que estén interesados en continuar superándose, a formarse en áreas de ingeniería. Nuestro país necesita contar con ingenieros, con personal calificado que venga a satisfacer las necesidades de las organizaciones. Las áreas de ingeniería nos ayudan de manera directa a generar valor, a tener procesos de diseño, a obtener procesos más robustos que nos ayudan a ser más competitivos.

Traer más inversión extranjera directa al país, que nos hace falta para poder ir creciendo en el ámbito de la innovación; estas áreas precisamente nos generan esa competitividad, innovación y generación de nuevos conocimientos. Transferencias tecnológicas, patentes, es lo que necesita México para poder seguir compitiendo a nivel mundial.

 

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Revista de lifestyle enfocada en resaltar lo positivo, explorando distintos temas – desde bienestar, viajes, entrevistas, hasta causas, arte y entretenimiento. Creada en Nueva York y con presencia en todo Hispanoamérica en su versión digital e impresa.

Estudiante mexicano premiado por la NASA

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Una vez más el talento mexicano se hace presente. En esta ocasión fue el turno de Jonathan Cristhan Sánchez Pérez. Un joven de tan solo 19 años de edad, que fue consagrado con la segunda posición del programa aeroespacial de la NASA 2017. El joven presentó una iniciativa sobre mejoras para poner en órbita un satélite que pueda estudiar Júpiter.

El proyecto del estudiante de Tultepec, Estado de México, consiste en “generar energía en una colonia por medio de electrólisis. Esto, para optimizar el funcionamiento de robots y una ruta de propuesta para ahorrar combustible”.

“Lo logré, valió la pena, se lo traje a México y con ello les demuestro a todos aquellos que no creyeron en mí y que se negaron a apoyarme, y a quienes sí lo hicieron, que sí se puede”, mencionó el joven estudiante.

La iniciativa del representante mexicano fue una de las mejores entre 45 que presentaron competidores de Rusia, Francia, Japón, Estados Unidos, El Salvador, China y Ecuador.

Jonathan es estudiante de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad Politécnica Metropolitana de Hidalgo. La competencia se realizó entre el 20 de octubre y el 4 de noviembre. Durante este tiempo trabajó en la construcción de robots, flotaje de aeronaves. Por si fuera poco tuvo la oportunidad de interactuar con Franklin Chang y Clayton Anderson, astronautas de la NASA.

Cabe mencionar que el estudiante no recibió apoyo económico por parte de los políticos y de acuerdo con Sin Embargo, tuvo que rifar un auto para poder costear el viaje. Ante esto, el ayuntamiento de Tultepec informó que el Cabildo votó a favor del brindarle apoyo económico.

Con información de Animal Político.

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La Universidad de Puebla aprueba el examen de la NASA

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La Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), en colaboración con la NASA, la Agencia Espacial Mexicana (AEM), la empresa MxSpace y la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), inauguraron el laboratorio Cuarto Limpio, en donde desarrollarán el nanosatélite AzTechSAT-1.

Andrés Martínez, director ejecutivo de Sistemas Avanzados de Exploración de la NASA, mencionó que el equipo AzTechSAT-1 aprobó una prueba que realizó la agencia espacial para sus  proyectos, denominada Revisión de Requerimientos del Sistema (SRR).

Martínez consideró que es momento de que los jóvenes, en conjunto con profesores, sean los pioneros en poner el ejemplo, ya que esto generará una nueva industria en donde ellos van a ser los dueños de las compañías. Por otra parte, felicitó a todos los que colaboran en el proyecto, así como a Emilio Baños Ardavín, rector de la UPAEP, por todo el apoyo.

Baños Ardavín resaltó la ayuda de parte de MxSpace y de la Universidad Autónoma de Chihuahua, para la puesta en marcha del Cuarto Limpio. Y señaló que es un hecho histórico para la UPAEP, por lo que supone un reto para la educación superior al contar con una plataforma que ambicione proyectos de mayor impacto para la ciencia en México.

Por su parte, Carlos Roberto de Jesús Duarte Martínez, coordinador general de Formación de Capital Humano en el Campo Espacial, de la AEM, resaltó que el concretar el convenio de colaboración para desarrollar el AzTechSAT-1, es consecuencia de mucho trabajo de la AEM, la NASA y la UPAEP, y es un hecho importante para el desarrollo de la educación espacial en México.

Con información de: Milenio 

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Conoce la iniciativa Mujeres Hacia el Espacio

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La importancia de la participación de la mujer en la ciencia es innegable, desde Marie Curie y sus estudios sobre la radiación, hasta Valentina Tereshkova, primera cosmonauta del mundo, pero desafortunadamente en México sigue existiendo una brecha de género en las ciencias.

Para ayudar a contrarrestar esto existe la iniciativa Mujeres Hacia el Espacio, la cual nace en abril del presente año en la Agencia Espacial Mexicana (AEM), y cuyo principal impulsor es el ingeniero Mario Manuel Arreola Santander, director de Divulgación de la Ciencia y Tecnología Espacial. Esta iniciativa tiene el objetivo de que las participantes sirvan de modelo e inspiren a niñas y niños de educación básica a seguir sus estudios en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, como acrónimo en inglés) en áreas relacionadas al ámbito espacial.

Con esto, Mujeres Hacia el Espacio se une a la iniciativa niñaSTEM, impulsada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Academia de Ingeniería (AI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Las mexicanas en la ciencia

“En un estudio realizado por la OCDE en conjunto con México, se detecta que las mujeres mexicanas no están llegando a las carreras de ciencia y tecnología. Parece que hay elementos culturales que desmotivan a las chicas a perseguir su interés por ingenierías y ciencias en general”, comentó en entrevista Mario Arreola. Asimismo, resaltó que el objetivo principal es apoyar a la divulgación de la ciencia y tecnología espacial en la educación básica.

Entre estos factores culturales se encuentra el estereotipo de que existen carreras para hombres y carreras para mujeres, además de cuestiones sociales, como la presión social de cumplir con un ideal de belleza, lo que las hace distraerse de su curiosidad científica.

El grupo se encuentra actualmente en fase de organización, por lo que no hay una coordinadora general. Arreola Santander menciona que las integrantes de esta iniciativa utilizan las redes sociales para coordinarse y definir cuáles serán las actividades en las que participarán.

Cabe destacar que este grupo no es de carácter feminista, como se pudiera pensar, sino que se busca una cooperación mutua para llevar a cabo actividades y proyectos entre ellas y el grupo Jóvenes Hacia el Espacio (también iniciativa de la AEM) del cual forman parte, para promover la equidad de género en las actividades espaciales.

Entre las principales actividades que realiza este grupo está la conformación de una red de mentoras enfocadas a niñas y niños en el nivel de educación básico para que se den cuenta del alcance que tiene el espacio en sus vidas cotidianas, de forma que se detonen intereses en temas de ciencia y tecnología para que descubran sus vocaciones. En otras palabras, crear estereotipos positivos que ayuden al desarrollo del interés por las niñas y los niños en temas espaciales.

Sofía Huerta, miembro de Mujeres Hacia el Espacio, menciona que las mentorías tienen un efecto a corto plazo muy importante. Si se habla en el momento adecuado con una niña o niño, podría darse cuenta si lo suyo es el espacio, llevando a que sus esfuerzos sean dirigidos a realizar estudios relacionados con ésta área del conocimiento.

Además, refiere que el grupo busca sensibilizar a niñas, niños, profesores y padres de familia para que desarrollen interés en aprender cosas nuevas y de esa forma dejar de lado patrones tradicionales sobre el supuesto papel de la mujer en la sociedad. Entre los objetivos a largo plazo, mencionó que se busca extender el alcance de esta iniciativa a toda la República Mexicana, e incluso, quizá hasta Latinoamérica.

No todo es ciencia

La internacionalista mencionó que el espacio es un área prácticamente inexplorada en México, por lo cual, los jóvenes están sumamente interesados. Asimismo, destacó que no es necesario haber estudiado una ingeniería o carrera científica para poder involucrarse en temas espaciales, sino que cada carrera tiene algo que aportar, desde la filosofía hasta el derecho y los negocios internacionales.

Prueba de lo anterior son los esfuerzos internacionales por crear acuerdos sobre el uso pacífico del espacio, tratados sobre la explotación y utilización de los recursos espaciales, así como políticas para la disminución y manejo de la basura espacial.

“Otra cosa que buscamos es que se fortalezca la multidisciplinariedad del sector espacial, juntar esfuerzos en donde colaboren tanto ingenieras como abogadas, porque realmente el espacio exige de una visión integral desde todas las perspectivas”, dijo Sofía Huerta. De igual manera recalcó la importancia de la vinculación entre profesionales de distintas áreas y generaciones.

Volando contra el viento

Alejandra Cerezo, internacionalista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es además aviadora y colaboradora de Mujeres Hacia el Espacio. Como mujer piloto está involucrada en un mundo con una presencia predominantemente de hombres. Refiere que, dentro de su grupo de estudiantes de aviación, conformado por 30 alumnos, solo cuatro eran mujeres.

Para llegar a ser piloto, Alejandra se tuvo que enfrentar al estereotipo de que solo los hombres pueden pilotear un avión. “Eso no es para mujeres, eso no es una carrera, pon los pies en la tierra”, eran comentarios que sus conocidos le decían al enterarse de su ambición por surcar los cielos a bordo de una aeronave.

Fue esta experiencia haciendo frente a comentarios desmotivadores lo que la ha llevado a participar en ésta iniciativa, pues de ésta manera puede inspirar a niñas para que, así como ella, sigan sus sueños sin importar que la sociedad les diga que no están hechas para ello.

“Los hombres y mujeres no estamos enfrentados, como equipo podemos hacer mucho más que separados. Debe haber más participación de las mujeres en foros internacionales aportando ideas para el beneficio de todos”, puntualizó Alejandra Cerezo.

Fuente: Conacyt 

Al proyecto se siguen sumando más mujeres que puedan ayudar a mejorar el panorama de la ciencia y tecnología espaciales de México, pues es una industria que, en los últimos cuatro años, en el mercado mundial, ha registrado un crecimiento anual promedio de un 15 por ciento según el Plan de Orbita 2.0, documento que establece las acciones a seguir para el desarrollo de la industria en el sector espacial.

Las mujeres en el sector espacial

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En el Museo de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), mujeres destacadas compartieron las experiencias que las han llevado a interesarse en la ciencia en el sector espacial, en el encuentro denominado “Mujeres hacia el espacio”, el cual pretende ser un eslabón que detone mayor participación en los sectores gubernamentales, civiles y científicos.  

Entre las invitadas al panel, durante la Semana Mundial del Espacio organizada por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC), estuvieron Dinorah Ugalde Reza, de la Secretaría de Educación Pública (SEP); Oriana Trejo Álvarez, de la Sociedad Astronómica de la Facultad de Ciencias de la UNAM; Tania Robles Hernández, de la Asociación Aeroespacial de la Facultad de Ingeniería (AAFI); Sofía Huerta Ramírez, de UNAM Space; Deyanira Tapia Salazar, de Conociendo Más Mx, y Carolina Gallardo Patiño, quien ha colaborado con la Agencia Espacial Mexicana (AEM). 

Mujeres hacia el espacio no es una simple metáfora, es un objetivo real del que pretendemos hacer partícipe a toda la sociedad”, aseguró Dinorah Ugalde Reza.

A fin de inspirar a más niñas y mujeres a destacarse en el espacio, además de otros de los ámbitos relacionados con la ciencia y tecnología, la moderadora, Miriam Carrillo Barragán, de la DGDC, preguntó a las invitadas acerca de los paradigmas que enfrentan las mujeres en el ámbito científico.

Tania Robles.Estos esfuerzos tienen lugar debido a que solo cinco por ciento de las mujeres decide estudiar carreras relacionadas en la ciencia y tecnología. En contraste, alrededor de 18 por ciento de los hombres decide encaminar sus carreras profesionales en este sentido, según un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). 

Coincidieron en que los padres deben jugar un papel fundamental en motivar a sus hijos, pero también es importante escuchar qué es lo que les gusta y lo que quieren hacer con su vida profesional.

Las oportunidades de las mujeres en el sector se deben de trabajar para mejorar el potencial de México respecto a los demás países”, dijo Oriana Trejo.

La situación actual de las mujeres en el espacio no es tan favorable, pues hay una gran brecha entre el papel de las mujeres con respecto al de los hombres. "Se están requiriendo profesionales y se está desperdiciando el talento femenino", consideró Carolina Gallardo.

La educación, el medio

Para la directora general adjunta de Análisis de Políticas y Programas Transversales en la Oficialía Mayor de la SEP, Dinorah Ugalde, los cambios se tienen que dar en el sentido de que todos los actores deben participar en la elaboración de los currículos para que los centros escolares sean más incluyentes. Por lo que el involucramiento de los padres debe de ser cada vez mayor.

“Los Talleres STEM es un programa que impulsará la Secretaría de Educación Publica en el ciclo escolar 2018-2019 y debe de ser un parteaguas para el desarrollo de los niños, que les va a permitir aprender a programar y a discernir la información que existe en Internet. Es un esquema en el que los maestros son una especie de entrenadores”, explicó Dinorah Ugalde.

Escuchar a los niños y dejarlos decidir llevará a empoderarse desde temprana edad para lograr que generen soluciones y, sobre todo, empiecen a crear.

Cristalizar las oportunidades que se presentarán con este nuevo panorama dará lugar a la posibilidad de basar la sociedad mexicana en el conocimiento, dijo Tania Robles Hernández. “Tenemos que creernos que somos buenos, los mexicanos siempre hacemos funcionar las cosas", expresó Tania Robles, de la AAFI.

Otro tema referido fue la divulgación, la cual es una forma de acercar a las niñas para que conozcan los alcances de la ciencia y tecnología y todo lo que se puede lograr como sociedad a través de ella.

Miriam Carrillo y Deyanira Tapia."La divulgación funciona para explicar y fortalecer algunos conceptos que han quedado en la deriva en la educación formal. Esta lo hace de forma divertida y está disponible en muchas formas como cursos, museos o publicaciones especializadas”, aseguró Deyanira Tapia.

La comunicadora valoró que los ejemplos son muy importantes en la búsqueda de crear una conciencia en los niños, ya que ellos siempre se ven reflejados en los mayores.

La mesa redonda “Mujeres hacia el espacio” es parte de las iniciativas que tienen el objetivo de llevar a una mujer mexicana al espacio, pero también generar avances que permitan la equidad de género en los diversos sectores de la ciencia y tecnología.

Miriam Carrillo

Miriam es apasionada de la ciencia, la divulgación, la educación, el cosmos y los museos. Estudió la carrera de física en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Realizó su tesis de licenciatura en el área de astrofísica de altas energías. Cursó la maestría en museología en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del INAH, así como el diplomado de divulgación de la ciencia en la Dirección General de Divulgación de la Ciencia y otro sobre conocimiento pedagógico para la innovación docente en el Colegio Madrid.

Dinorah Ugalde

Es internacionalista formada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y maestra en economía de negocios y administración de finanzas por el Tecnológico de Monterrey. Actualmente es directora general adjunta de Análisis de Políticas y Programas Transversales en la Oficialía Mayor de la SEP. 

Aurea Carolina Gallardo

Ingeniera física con especialidad en tecnología de materiales. Su pasión por el espacio la llevó a recibir la Beca Erasmus Mundus de la Comunidad Europea y la Beca Complemento de la SEP para realizar la maestría en astronáutica e ingeniería espacial en Cranfield University, Reino Unido; y una segunda maestría en aeronáutica y tecnología espacial en ISAE SUPAERO en Francia.

Tania Robles

Es estudiante de ingeniería mecánica en la Facultad de Estudios Superiores Aragón en la UNAM. Cofundadora de la Asociación Aeroespacial de la Facultad de Ingeniería y directora de comunicación y divulgación. Además, desde 2016 es Punto Nacional de Contacto del Space Generation Advisory Council de las Naciones Unidas.

Sofía Huerta

Internacionalista por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Sus líneas de investigación están enfocadas en el sector aeroespacial en cuanto al desarrollo de capacidades tecnológicas, derecho espacial, gobernanza y educación.

Oriana Trejo

Estudió la licenciatura en física en la Facultad de Ciencias de la UNAM, graduándose en 2014 con la tesis Perturbaciones en discos de acreción enfriados por neutrinos asesorada por el doctor William Henry Lee Alardín. Posteriormente estudió la maestría en astrofísica en el Instituto de Astronomía de la UNAM. 

Deyanira Tapia

Actualmente se desempeña como periodista free lance especialista en fuerzas armadas. Su gran afición es la aviación militar, el cine y la fotografía, así que combina todas las facetas y áreas de su vida, su pasión y su trabajo.

Fuente: Conacyt

 

Descubre el Programa Espacial Universitario de la UNAM

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La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) no es ajena al campo espacial; su historia en el estudio del cosmos tiene aproximadamente siete décadas, en las cuales destacaron estudios de la radiación cósmica llevados a cabo por el doctor Manuel Sandoval Vallarta y Alfredo Baños en la década de los años 40, y la puesta en órbita de dos satélites propios, el UNAMSAT-1 y UNAMSAT-B, en la década de los 90, por mencionar algunos.

Siguiendo con la trayectoria de la máxima casa de estudios en el área espacial, se creó el Programa Espacial Universitario (PEU), el cual funge como una entidad encargada de coordinar capacidades y esfuerzos de la UNAM para el desarrollo de tecnología espacial y la formación multidisciplinaria de profesionales de las ciencias y humanidades en el área espacial, con el fin de fomentar la creación de proyectos y la realización de estudios que impulsen el crecimiento de la ciencia, la tecnología y la industria espacial en México, así como de la difusión del conocimiento espacial.

Este proyecto está dirigido por José Francisco Valdés Galicia, doctor en astrofísica y física del espacio que se desempeña como investigador titular C en el Instituto de Geofísica de la UNAM. El PEU está pensado como un proyecto que contribuya a la investigación básica, desarrollo tecnológico e innovación del sector espacial, así como la formación de personal académico.

Doctor José Francisco Valdés Galicia, coordinador del Programa Espacial Universitario.Según el doctor Valdés, con este programa será posible identificar y explotar los nichos de oportunidad que todavía puede aprovechar México en el espacio, pese a los 60 años que tiene de existencia la era espacial. Entre estos nichos se encuentran el diseño y construcción de plataformas satelitales, la medicina espacial, la educación a distancia, el desarrollo de instrumentación y sensores para aplicaciones espaciales, entre otros.

"Es necesario que dentro de las carreras que se imparten en la universidad se establezcan opciones que traten el tema espacial desde el lado de la ciencia, desde el lado de la tecnología y desde el lado de las ciencias sociales (…) Generar una conciencia de que el espacio es importante y podemos aprovecharlo para nuestro beneficio como seres humanos”, expresó en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

Cabe destacar que antes de que existiera el PEU, la UNAM ya contaba con un programa similar, la Red Universitaria del Espacio (RUE), creada en el año 2010 por acuerdo del entonces rector de la universidad, el doctor José Ramón Narro Robles. Su principal objetivo fue impulsar el desarrollo de ciencia y tecnología espaciales en beneficio de México, como la vigilancia para prevenir desastres naturales, la explotación de recursos, cambio climático, teleeducación, telemedicina, entre otros.

La RUE tuvo como logros relevantes cursos impartidos por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) y de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), la elaboración del primer catálogo de proyectos espaciales liderados por miembros de la comunidad universitaria, así como la firma de convenios con la Agencia Espacial Mexicana (AEM) para la realización de cursos y seminarios de tema espacial.

El doctor José Francisco Valdés Galicia, nivel III en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), menciona que hasta hace 10 años la industria espacial se concentraba principalmente en Querétaro y Baja California, pero entre 2010 y 2014 esta industria tuvo un crecimiento de 15 por ciento, contrastando con el de la economía, que creció en apenas entre dos y tres por ciento, además de expandirse hasta lograr estar presente en 26 estados de México.

Es una industria que necesita capacitación, ya que es una industria de alta tecnología y de altas ganancias, por lo que no hay otro lugar al cual acudir además de la UNAM o el Instituto Politécnico Nacional (IPN), en donde está la gente que conoce de estas cosas”, comentó el investigador.

Actualmente se tiene en desarrollo la primera constelación de microsatélites con tecnología mexicana, el proyecto Quetzal, el cual tiene por objetivo la medición de contaminantes atmosféricos, además de probar nuevos sistemas de comunicación.

Otras de las aplicaciones en que se puede ocupar la tecnología espacial es el monitoreo de la Tierra para la prevención y atención ante desastres por fenómenos naturales (sismos, huracanes, erupciones volcánicas, deforestación, etcétera), así como el monitoreo de epidemias que ponen en riesgo la salud de los mexicanos, como es el caso del mal de Chagas y del mosquito portador del virus de Zika.

Fuente: Conacyt

La mexicana que busca planetas: Yilen Gómez

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Los últimos años han significado un gran avance en la búsqueda de exoplanetas y en México existen expertos en este tema. Es el caso de la joven investigadora Yilen Gómez Maqueo Chew, del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien con una destacada carrera ha demostrado la calidad de la ciencia y la astronomía en México.  

La doctora Yilen Gómez Maqueo creció como una pequeña curiosa en Hermosillo, Sonora, que disfrutaba recorrer las carreteras en automóvil con su familia para observar el cielo oscuro y lleno de pequeñas estrellas que desde muy temprana edad le causaron admiración.

Con el paso del tiempo, el amor por el espacio seguía presente aunque de una forma diferente a lo que dedicaría su vida. Su objetivo era convertirse en astronauta, por lo que decidió enviar una petición a NASA para pedir información sobre cómo podría ir al espacio. Para su sorpresa, la agencia espacial de Estados Unidos recibió su carta. “Me respondieron que si quería ser astronauta, debía saber que hay dos tipos: astronautas piloto, para lo que debes tener ciertas horas de vuelo y ciertas condiciones físicas. Pero si quería ser de los científicos que van al espacio, entonces debía tener cierto tipo de formación en las ciencias”, contó en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt.

Con un talento nato y placer por las ciencias, Gómez Maqueo Chew decidió estudiar la licenciatura en ingeniería física industrial en el Tecnológico de Monterrey en Nuevo León. Además, tuvo la oportunidad de realizar su maestría en ingeniería en energía y medio ambiente en EPF École d’Ingénieurs en Sceaux, Francia, por lo que tuvo que cumplir con una estancia de tres meses en algún centro de investigación en el país europeo.

Puesto que en Francia la mayoría de la producción energética era nuclear, las cosas se complicaron para Yilen. “Nadie me daba empleo porque yo era extranjera. Luego me enteré que en L'Institut de Mécanique Céleste et de Calcul des Éphémérides del Observatorio de París estaban dando proyectos de investigación y que mi estancia podía realizarla ahí. Aunque no me pagarían nada”, añadió.

Yilen decidió solicitar su ingreso a tal instituto y fue a partir de este momento que su vida tomaría un giro que terminaría por recordar el sueño por alcanzar las estrellas. “Era un tema que me llamaba la atención, aunque anteriormente nunca había tomado una clase de astronomía. Fui al instituto, donde me dediqué a reducir datos astrométricos de lunas y satélites de Júpiter y Saturno durante tres meses. Para mí se convirtió en algo fabuloso, por lo que en solo unos meses me olvidé de la energía y medio ambiente”, compartió.

En ese tiempo, mientras realizaba su pasantía en París, hubo varias noches de divulgación donde ayudó a organizar y a explicar el funcionamiento de los telescopios, incluyendo la Carta del Cielo. Al final de la noche, un trabajador del observatorio invitó a los voluntarios a la cúpula Arago del observatorio, en donde se encuentra un telescopio refractor con lente Fresnel de aproximadamente nueve metros de largo en medio de París. “Vimos Saturno. En ese momento pensé que era lo más hermoso que yo había visto en mi vida. Fue uno de los momentos que más me convenció de convertirme en astrónoma”, platicó la doctora.

Talento mexicano

Después de su experiencia en Francia, la ahora investigadora de la UNAM se dedicó a investigar sobre los requisitos que necesitaba para convertirse en astrónoma profesional.

Yilen Gómez Maqueo Chew es investigadora de tiempo completo en el Instituto de Astronomía y miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores. Ha sido árbitro en proyectos de Conacyt y de la National Science Foundation, del Astrophysical Journal y el Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y delegada en la International Conference on Women in Physics.

De regreso en México fue seleccionada para realizar una escuela de verano en el Observatorio Astronómico Nacional en San Pedro Mártir, donde después de cuatro semanas involucrada en temas de astronomía decidió por fin que a eso se quería dedicar.

Buscó estudios de posgrado principalmente en Estados Unidos, por lo que finalmente fue aceptada en la Universidad Vanderbilt en Nashville, Tennessee, donde realizó su maestría y doctorado en física realizando investigación en astronomía. Durante este tiempo además contó con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) como becaria de 2007 a 2010.

El tema de investigación en que se involucró fue el estudio de estrellas jóvenes que están orbitando entre ellas, algo que permite medir sus radios, masas y temperaturas.

Durante sus estudios de doctorado estuvo dos años en la Universidad Villanova en Pensilvania, Estados Unidos, para realizar investigación que le serviría posteriormente en su tesis. “Mi doctorado fue de estrellas binarias eclipsantes, un tema bien desarrollado en esta universidad”, contó.

Una vez obtenido su doctorado, la científica mexicana realizó su primera estancia de investigación de posdoctorado en Queen’s University Belfast en Irlanda del Norte. Aquí se dedicó a estudiar estrellas tipo M en binarias eclipsantes usando datos espectroscópicos y fotométricos para encontrar la relación de masa, radio y temperatura. Esta estancia fue compartida simultáneamente con la Universidad Vanderbilt.

También tuvo la oportunidad de en 2012, durante dos meses, regresar a México a otorgar una clase de posgrado sobre métodos de detección de exoplanetas en el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (Irya).

Posterior a esto, la doctora realizó un segundo posdoctorado, pues el grupo de investigadores de Queen's con el que trabajaba se mudó a la Universidad de Warwick en Coventry, Inglaterra, donde colaboró durante dos años en la adquisición, reducción y análisis de observaciones en el espectro de luz visible y en el infrarrojo cercano de estrellas binarias eclipsantes y planetas extrasolares, misma que finalizaría en agosto de 2014.

Al mismo tiempo que concluía su estancia, la investigadora participó en el concurso de plazas como investigador de tiempo completo en el Instituto de Astronomía, donde labora desde 2014. Aquí su línea de investigación sigue estando enfocada en exoplanetas y binarias eclipsantes.

Continúa además con su investigación de planetas transitantes y en la construcción de un nuevo telescopio en el Observatorio de San Pedro Mártir en Baja California, que permitirá encontrar planetas transitantes alrededor de estrellas de muy baja masa, un proyecto en colaboración con las universidades de Berna, de Ginebra y de Cambridge.

Con una destacada trayectoria en el área y reconocimiento nacional e internacional por su investigación, la doctora Yilen Gómez Maqueo Chew continúa desarrollando su tarea como científica brindando a México la capacidad de generar conocimiento en su área de especialidad: la astronomía. 

Fuente: Conacyt